Despedida y…

1 septiembre 2008

Bueno, todo llega a su fin, incluida mi estancia en Australia. Mañana regreso a España, así que toca despedirse, por el momento. Mañana, mientras espero un vuelo que nunca sale (a las 22:50 concretamente), espero poder escribiros alguna entrada más si el tiempo y la conexión a Internet lo permiten.

Como conclusión resumida, aquí la gente vive bien, tranquilamente y lo tienen bien montado en general. Es un país inmenso y con muchas cosas para ver, aunque al ser tan grande, es complicado ver las cosas (hay que pillar avión casi siempre).

Pero no os preocupéis, tengo todavía cosas que contar y sobre todo fotos, muchas fotos. He reservado las mejores para el final (Melbourne, Canberra Sydney), así que seguiré cuado llegue a España escribiendo en la bitácora un tiempo más, mientras tenga cosas que contaros y fotos que poner.

¡Nos vemos!

Spanish Donuts I

31 agosto 2008

Hoy me he dejado caer por el Queen Victoria Market para hacer las últimas compras de cosas típicas de aquí, souvenirs y demás. Ya os contaré más sobre este mercado en otra entrada.

Resulta que hay algunos puestecillos de comida en el mercado y dos me llaman especialmente la atención (los pasteles alemanes no me llaman la atención…). Son una especie de caravanas/carromatos, como los que puedes ver en España en las ferias. Típico remolque blanco que se abre y te venden cualquier cosa que antes haya pasado por una generosa olla con aceite hirviendo. Vamos, fritanga de toda la vida.

El primero vende “american doughnuts”, que son los donuts americanos, sin agujero. Básicamente es una bola de masa de harina, se fríe y se rellena con sirope de fresa o similar. Así que ahí tenemos a una familia entera más algún empleado adicional vendiéndolos, a un módico precio de noventa céntimos cada uno. Los he probado y no están mal, azucarados y el sirope está rico, aunque es una bomba de colesterol y azúcar como no puede ser de otra forma. Cuando lo vi un domingo al mediodía había algo de cola, pues a esas horas el estómago aprieta y no hay muchas alternativas de comida en el mercado.

En otro extremo del mercado se encuentra otra caravana blanca, pero esta tiene su gracia. Vende “spanish donuts”, que es como llaman aquí a los churros. Para aclararlo, pone también pero más pequeño “churros”, aunque no creo que sepan pronunciarlo estos aussies. Así que hoy me he acercado a echarles una foto y de paso hacerles un poco de publicidad. Es el típico, típico, típico (¿he dicho típico?) puesto de fritanga que tanto abunda por España, sobre todo en fiestas patronales y demás eventos lúdico/festivos. Aunque quizás no alcance el glamour que muchos puestos tienen ya en nuestra tierra, grandes, abiertos, con muchas luces, aparentemente más limpios. Pero sigue teniendo su encanto. Ese encanto que te recuerda años pasados, muy pasados, con las caravanas pintadas a mano, sin casi luces.

Spanish Donuts (aka churros), Victoria Market, Melbourne.

Spanish Donuts (aka churros), Victoria Market, Melbourne.

El dibujo del mejicano le da un toque latinoamericano, pues supongo que aquí no acaban de distinguir entre español e hispanoamericano, por lo que les debe hacer gracia. Aunque no lo tengo claro, pues cuando se habla de aceite español, entiendo que saben perfectamente que se refiere a España. Creo que el concepto latino (“latin”) no lo utilizan demasiado. Ummm, tendré que preguntarles a los colombianos del curro, a ver cómo nos ven los aussies a españoles y latinoamericanos.

Acompañando al churro, chocolate azteca, que siempre vende más pues es su origen (gran estrategia de marketing). También venden “spanish sausage”, que es como llaman aquí al chorizo (otra palabra que les debe ser imposible de pronunciar).

No he podido probar los churros pues ya estaban cerrando, pero los que he podido ver por el mercado de la gente tienen muy buena pinta. Sólo una crítica y es que en España los churros llevan azúcar normal, no azúcar “glass” (“ice sugar” lo llaman aquí). Pero bueno, tienen que estar buenísimos. Ya os contaré mi impresión cuando comí churros en otro sitio también bastante pintoresco.

Los dueños del chiringuito eran chilenos y bastante amables, así que les hacemos un poco de publicidad, pero a juzgar por la cola que vi cuando los descubrí, no deben tener problemas de clientela. Una cola enorme, mucho más grande que para los donuts americanos, así que desistí para no tener que esperar como veinte minutos.

Un chileno vendiendo “spanish donuts” en el Queen Victoria Market de Melbourne, con camiseta a juego y todo, impresionante.

Chileno vendiento churros en el Victoria Market, Melbourne.

Chileno vendiento churros en el Victoria Market, Melbourne.

Una visita más que recomendable si visitáis el Victoria Market. Aparte de reponer fuerzas, os coméis un trocito de la cultura española, y por un momento parece que estás en alguna verbena o fiestas populares.

El tiempo

30 agosto 2008

Básicamente, el tiempo que me ha tocado vivir aquí en Melbourne se podría definir con una sola palabra: asco.

Bueno, maticemos. Melbourne se encuentra a la misma latitud que Madrid, por lo que el clima es parecido. Dado que estamos en el hemisferio sur, o sea bocabajo (“down under”), ahora estamos en invierno, pues las estaciones se invierten. En invierno no hace demasiado frío, no bajando de unos cuatro grados, por lo que no nieva. En general por el día la temperatura es de unos diez grados o incluso un poco más y por la noche refresca. La tónica dominante son las nubes, en forma de lluvia o sólo nublado. Asimismo, otro elemento propio de esta zona es el viento. Hace viento con cierta frecuencia, aunque quizás no muy fuerte. Así que la conjunción de frío, nubes y viento es ciertamente desagradable para alguien de secano como yo.

En verano la cosa cambia, pero por desgracia no puedo dar fe, así que he de creer que las nubes desaparecen y hace más sol junto con unas temperaturas altas como tiene que ser. El viento supongo que persistirá.

El dicho aquí es que en Melbourne puedes tener las cuatro estaciones en un día (“Four seasons a day”), pues el tiempo es bastante cambiante incluso en un solo día. Puede amanecer soleado, como hoy, prometiendo, pero a eso de media mañana o mediodía aparecen las nubes y el viento y por la tarde llueve. Por la noche obviamente frío. Así que es una lotería el tiempo, puede amanecer estupendamente, planeas hacer alguna visita pero a mediodía la cosa cambia, con lo cual te pilla siempre en el peor momento. Esto hace que tomar fotografías sea difícil y desesperante. O no hay sol, o si lo hay, hay nubes que con el viento se mueven tanto que el sol aparece y desaparece cada cinco minutos, con lo que las condiciones lumínicas cambian y la foto que estabas preparando no puedes sacarla por falta de sol (bueno, no llego a tanto, pero lo intento).

Este clima me recuerda bastante a San Sebastián, así que cuando vuelva a España creo que no voy a notar la diferencia… En el resto de Australia, pues os podéis imaginar. En la parte sur, más de lo mismo. En el centro, que está a la altura del Trópico de Capricornio (o sea, como el Sahara) y es medio desierto, pos eso, calorcito en verano y fresco en invierno. En el norte, más cerca del ecuador, clima tropical. Por eso el dicho en el norte es dos estaciones al año (“Two seasons a year”), verano y primavera.

Por ejemplo, Brisbane, capital de Queensland, que está cerca del trópico, tiene un clima cálido y templado en invierno. Allí es novedad tener que ponerse el jersey en invierno para estar en casa. En Sydney en invierno, nos hizo muy buen tiempo el finde que fuimos, haciendo unos diecisiete grados por el día y no demasiado fresco por la noche, asimismo me cuentan que en verano suele llover casi todos los días a media tarde. En Canberra, al estar en el interior, el clima es un poco más extremo. Por la noche hace frío, uno bajo cero cuando llegamos y por el día cerca de diez grados. En Darwin, el extremo norte, unos treinta grados casi todo el año.

En Australia todas las ciudades importantes están en la costa, salvo Canberra que fue un experimento que querían que fallasen y ahí sigue; Alice Springs, fundada en medio del desierto para dar apoyo al telégrafo al estar en la mitad de la ruta entre Adelaida y Darwin y vive del turismo y Mount Isa, fundada porque tiene yacimientos minerales. Además las ciudades en la costa suelen estar en la desembocadura de algún río con una gran bahía, por lo que el clima es algo más benévolo.

En Melbourne hace mucho viento, pero puede venir del norte, del desierto, por lo que es cálido en invierno y abrasador en verano o de la Antártida, que está a sólo tres mil kilómetros, por lo que es más bien frío. En verano me dicen que tienen una auténtica plaga de moscas. No es que haya moscas, como en algunas partes de España, sino que realmente hay muchísimas y es bastante molesto. Dicen que puede llegar a ser una sensación desagradable. Por ello el típico sombrero australiano puede llevar unos corchos colgando de cuerdecillas a lo largo del contorno para ahuyentarlas. Dada la proximidad de la Antártida y su famoso agujero de la capa de ozono, por aquí el sol quema bastante y es muy peligroso en verano. No se puede salir a la calle sin protección pues te quemas enseguida. Me cuentan que una compañera de curro salió a pasear descubierta y sin protección media hora y tuvo quemaduras en la piel. En la playa hay carteles indicando los tiempos máximos de exposición según las cremas (factor 30 mínimo aconsejable) y por ello el cáncer de piel es el más común en Australia.

Algumos enlaces para los curiosos:

En el supermercado

28 agosto 2008

Para comprar comida y esas cosas en Australia, existen varias cadenas de supermercados, como Coles, Woolworths, Safeway (comprado por Woolworths), Iga, Aldi (sí tienen Aldi, aunque yo no he visto ninguno por Melbourne)… Aunque existen algunas diferencias con España.

El concepto de gran superficie o hipermercado, tipo Carrefour, no existe en Australia. Los supermercados son pequeños y medianos, situados en la ciudad y en las afueras. Si bien un supermercado en los barrios exteriores (suburbs) suele estar rodeado de tiendas y todo tipo de establecimientos, es un concepto diferente al de España con los grandes conglomerados de tiendas y ocio, tipo Plaza Norte en Madrid, Grancasa en Zaragoza,… Aquí el supermercado es mediano, hay unas cuantas tiendas pero pequeñitas, algunos restaurantes y ocio como cines, pero a menor escala.

Por ejemplo, donde trabajo, el Pinewood Shopping Centre, Blackburn Road, Mount Waverly, tiene un edificio de oficinas donde está ConnectEast (mi cliente) y algunas más, unas cuantas tiendas y restaurantes, unos cines y un Coles no muy grande. Al lado hay un colegio y está rodeado de casitas. Estos centros suelen estar pensados para dar servicio a la población de alrededor y suelen tener cosas básicas como ropa, tintorería, peluquería, farmacia, cajeros, etc. Así, cada suburbio tiene un centro comercial (shopping centre o shops) donde la gente compra. Por supuesto tiene aparcamiento en superficie gratuito, pues aquí el coche es necesario sí o sí. No existe el concepto de megacentro comercial donde la gente de muy lejos va a comprar en coche, al cine, comer o simplemente pasar el rato comprando algo (mall). Este concepto australiano es muy interesante, pues humaniza las ciudades, que suelen ser descomunalmente grandes. La gente vive en suburbios con su casita y tiene donde comprar más o menos cerca. El centro comercial no es gigante y se integra con el resto de casitas de alrededor, sin desentonar demasiado ni constituir puntos de afluencia masiva de gente. Así, por lejos que vivas del centro o city de la ciudad, tu suburbio seguro que tiene un shopping centre con todo tipo de servicios, colegio y demás. Ideal para la vida tranquila que se estila aquí (vamos, yankilandia total).

Como tenemos un Coles al lado del trabajo, esta tarde he ido a comprar unas cosillas y como anécdota, contar que me he comprado una docena de huevos pero no los he revisado a ver si había alguno roto. Una vez en la caja, la cajera me los ha revisado y me ha mostrado cómo había uno roto. Me ha dicho que después de pagar me lo cambiaba ella (o eso he creído entender). Así que he pagado, se ha ido a por otra docena y listo. Esto se llama esmero, cuidar al cliente y es algo de lo que a veces carecemos en España.

Las cajeras y cajeros, siempre te saludan, son amables y te van poniendo ellos las cosas en las bolsas, organizándolo más o menos. La fruta y verdura se coge con la mano pues no hay guantes y en general no suele estar envasada. No te la tienes que pesar pues la caja tiene una pesa por donde se pasan los productos y se lee el código de barras, así que otra cosa menos que tienes que hacer.

Hay cierta conciencia ecológica/medioambiental y suelen vender unas bolsas fuertes y duraderas que la gente se trae al supermercado y utiliza. Para no andar gastando más bolsas con la fruta y verdura, la gente la mete tal cual en el carrito o cesta y la cajera la pesa y te la mete en tu bolsa.

Otra cosa curiosa es que los embutidos los tienen ya cortados, de tal forma que sólo tienen que coger las lonchas, por lo que se ahorra tiempo, a costa de no poder elegir el grosor…

Los embutidos tienen al corte y envasados, sobre todo el jamón de York y beicon y los quesos. La carne y pescado suele ser envasado, aunque pueden tener puesto y te lo sirven como quieras. Suelen tener leche refrigerada que dura unos pocos días. La comida precocinada triunfa bastante por lo que la sección de congelados es enorme. Aparte de comida y temas para la casa, venden revistas y periódicos, tabaco y películas. Lo que no suelen vender es alcohol, pues el establecimiento tiene que tener una licencia especial. El general puedes encontrar de todo, incluyendo mucha comida asiática.

En cuanto a marcas, el esquema es muy parecido a España. Tienen las primeras marcas, una marca propia del supermercado y a veces una marca blanca muy barata. La diferencia de precio a veces es muy notable, sobre todo con la marca blanca. En el Coles, la marca propia es You’ll Love y la blanca es Smart Buy.

Otra curiosidad es que los carritos no están encadenados ni hace falta una moneda para liberarlos, aunque estén en medio del párking gratuito. Será cosa del civismo y respeto que tienen aquí por las cosas (sobre todo ajenas).

En cuanto a horarios, es una auténtica gozada. El Coles de mi curro por ejemplo abre de seis de la mañana a doce de la noche, todos los días del año (supongo que excepto Navidad…). Si bien por la noche hay menos cajas abiertas y no hay nadie en charcutería, es una maravilla. Los supermercados que están en la ciudad suelen abrir menos horas por el contrario.

Así que el estilo es parecido al yanki, aunque no tienen grandes superficies ni grandes centros de tiendas y ocio. Sales del trabajo, compras, coges el coche y para casita. Si no, te acercas un momento al supermercado en coche o incluso andando y para casita.

El Coles de al lado de mi curro, más bien medinillo (hay uno en St Kilda más grande), aparcamiento y carritos.

Supermercado Coles, Melbourne.

Supermercado Coles, Melbourne.

Aquí podéis ver en el lado izquierdo la fachada del edificio de oficinas de ConnectEast, una Bakers Delight (cadena de panaderías-pastelerías), junto otras dos pastelerías, el Coles, una carnicería y frutería y la esquina de la derecha es una farmacia con cajero que abre veinticuatro horas, todos los días. El aparcamiento es libre y gratuito, pero limitado a dos horas (en teoría).

Supermercado Coles y alrededores, Pinewood, Melbourne.

Supermercado Coles y alrededores, Pinewood, Melbourne.

Vista de la izquierda del Coles, con más tiendas y oficinas. A la derecha no se ve pero hay una tienda de vino y licores Vintage Cellars (es una cadena) y una peluquería y a la izquierda al fondo hay varios restaurantes y un gimnasio. A la izquierda al principio hay cafeterías y más oficinas incluida la mía y en la esquina izquierda hay unos cines. También hay en este centro comercial hay un Subway.

Centro comercial Pinewood, Melbourne.

Centro comercial Pinewood, Melbourne.

Para los muy vagos, contar que en una ciudad pequeñita más allá de Geelong, había en una esquina una tienda de licores. La tienda tenía una entrada para coches en un lado y salen por el otro, atravesando en diagonal la tienda. De esta forma, puedes pasar por el coche a por tus cervezas, sin tener que bajarte ni nada. Tipo un MacAuto pero metiéndote en la tienda con el coche. Impresionante.

Bichejos en Ballarat II

27 agosto 2008

Vamos con más bichejos que se pueden ver en Ballarat. Estos por lo menos son más “agradables” a la vista, pues tienen pelo y/o plumas. ¿Será por aquello de “Donde hay pelo hay alegría”? ¿O que los mamíferos y pájaros nos molan más? A veces creamos una atracción inconsciente desmesurada hacia ciertos animales, como los osos. Hay animales peligrosos y el oso es uno de ellos. Por muy cariñosos que puedan parecer, con sus garras te pueden destrozar y su dentadura es temible, aparte de que son de los mayores carnívoros de la Tierra. No me gustaría cruzarme con uno de ellos en estado salvaje. Aunque a veces esta atracción puede estar justificada, como los koalas, pues son herbívoros, se pegan todo el día en los árboles haciendo nada con nada y no son en absoluto peligrosos.

Vamos con un quokka. Para los que no sepáis lo que es, puede que os suene más por Setonix brachyurus. Vaya, os veo poco puestos en zoología últimamente. Es un marsupial de la familia de los macropódidos [2], siendo la única especie del género Setonix. Vaya, os sigo viendo perdidos. Pos eso, es un bichejo de la familia de los canguros (macropódidos son los canguros, wallabies y otros como el quokka). Es una especie de híbrido entre un ratón y un canguro. Es básicamente un canguro pero en pequeñito. Los macropódidos son bichos herbívoros, normalmente nocturnos y que tienen las patas traseras muy desarrolladas al igual que la cola. Así que como un canguro, pero del tamaño de un gato grande. Un poco más gordo y con menos patas quizás. El hecho de que viva principalmente en la isla de Rottnest (al lado de Perth) y en alguna otra junto con alguno perdido en tierra firme puede que sea la causa de que no lo conocieseis, al igual que yo hasta este domingo. Estos bichos encerrados por una valla es lo que tienen, las fotos son una mierda.

Quokka, Ballarat.

Quokka, Ballarat.

Quokka, Ballarat.

Otro marsupial macropódido, el walabí [2]. Es básicamente un canguro pequeño, es muy conocido por aquí y es el símbolo del equipo australiano de rugby union. También se utiliza para designar cualquier macropódido menor que un canguro.

Walabi, Ballarat.

Walabí, Ballarat.

También comen de la mano, en este caso de Ángel, aunque sea a través de una verja.

Walabi, Ballarat.

Walabí, Ballarat.

Al igual que los canguros, se abalanzan sobre la comida, aunque estos no dan miedo por su tamaño precisamente…

Walabi comiendo de la mano de Ángel, Ballarat.

Walabí comiendo de la mano de Ángel, Ballarat.

De regalo una foto entrañable de tres canguros, uno de ellos metiéndose en la bolsa de su madre en busca de comida, refugio o ambos.

Canguros, cria se mete en bolsa, Ballarat.

Canguros, cría se mete en bolsa, Ballarat.